Unos días Whopper y otros chuletón de Ávila.

Noviembre 9, 2009 por spottorno

Muchos fotógrafos consiguen llamar la atención porque trabajan insistentemente en un tema, al que le dan vueltas y más vueltas hasta que lo exprimen del todo. Muchos de ellos nos ocultan cuál es el trabajo con el que se ganan la vida, porque no nos engañemos, la fotografía artística no es el negocio más lucrativo del mundo, más que para una docena de fotógrafos, y sólo mientras sus galeristas, (que son los que realmente nadan en euros), sigan subiendo sus cotizaciones en un juego más parecido a la bolsa que a otra cosa, y mientras la burbuja no estalle, como parece del todo inevitable.

Otros, como Clang, son artistas currantes. Este reconocidísimo fotógrafo me encanta porque hace cosas muy distintas y muchas de ellas muy bien. Su trabajo personal es muy personal. Se le ocurren ideas bastante ingeniosas y las lleva a cabo muy bien. Mirad en su web (muy confusa, si) y activad  complete version. Después, mirad en Personal Projects. Cada miniatura lleva al resto de las serie que representa. No tienen título, más que cuando entras. Cuando hay textos, merece la pena leerlos. Explican un poco la mecánica del asunto y se disfruta más. Veréis que, por ejemplo, en Perception, consigue hacernos reflexionar acerca de la percepción visual con un sencillísimo truco de cambio de puntos de vista. Maravilloso. Strangers también me encanta en su concepción y en su realización.

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Luego está su trabajo publicitario y de moda. Clang quizás sea el fotógrafo que hace los montajes de Photoshop más espectaculares del mundo. Mirad en Assignments y clicad, ante todo en el icono donde aparece un camello. Luego dadle al icono que hay abajo a la derecha para ver más fotos. Bueno y luego mirad el resto de la web. Con muy pocas excepciones, Clang me maravilla por su altísima habilidad técnica y su elegancia en casi todos los aspectos.

A veces me harto de docuentalismos y me dejo atraer por los brillantes fuegos artificiales, que no por conocidos dejan de ser hipnóticos. A veces me gusta comer chucherías y dejar la comida sana de lado. Clang es como comerse un buen Whopper con medio litro de Coca Cola. A veces me encanta.

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Y ahora, para acabar de despistar, os recomiendo también que vayáis a ver la web de Ricardo Cases, a quien muchos ya conocéis, y veáis el trabajo sobre la caza. Hace unos días presentó su libro correspondiente. Me encanta la manera sutil con la que no llega a burlarse de los cazadores a los que fotografió. Ricardo nos hace creer que se ríe de ellos, pero yo creo que en realidad siende una cierta simpatía por estos tipos primitivos pero auténticos que pueblan, vestidos de Loden, nuestros montes y sierras.  Ricardo Cases es más bien como un chuletón de Ávila y litro y medio de vino. Salud.

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Quien quiera, que tire la segunda piedra.

Noviembre 2, 2009 por spottorno

Antes de hablar del fotógrafo de este lunes, vamos a cerrar el asunto de la semana pasada, que era si Alec Soth merece su prestigio o está sobrevalorado. En juego, estaba su presencia en la lista de fotógrafos que aparece a la derecha de este blog.

Y así han ido las cosas:

Han votado el 0,1% de los que han visitado el blog (añadiéndole el margen de error de los que han entrado varias veces esta semana)

El 20% de los votantes quieren que salga de la lista.

Otro 20% dicen que se quede, pero matizan.

Y un rotundo 60% dice, claramente, que merece estar ahí.

Si me atengo a lo que esta escuetísima muestra de gente ha dicho, Alec está bien donde está. Los motivos que exponen en sus comentarios, no los repito, porque ya están ahí. Pero como la participación ha sido tan pequeña, a pesar de ser la más amplia de la historia de este blog, tendré que hacer exámen de conciencia y ver qué me parece a mí.

La semana pasada me he metido un poco a crítico y debo decir que no me veo en ese papel. Por otro lado, gracias a vuestros consejos, he vuelto a ver con más atención el trabajo de Alec Soth. Me rindo: es un gran fotógrafo. Pero eso sí, me gusta muchísimo más cuando lo veo en presentación audiovisual escuchando sus explicaciones que cuando lo veo en silencio.

La conclusión a la que llego, después de todo, es que Alec Soth es un fotógrafo que necesita ser contextualizado. Todos necesitan ser contextualizados, pero Alec Soth, a fin de cuentas es un gran maestro de unos 40 años, por lo que todavía no ha superado la implacable prueba del paso del tiempo.

Es cierto que fue uno de los primeros fotógrafos conocidos que decidió compartir sus pensamientos con los demás a través de un blog y eso, seguramente le ha otorgado ese papel de referente para muchos otros, que han podido conocerlo y por lo tanto contextualizarlo más fácilmente. En ese sentido, Alec Soth es verdaderamente un fotógrafo 2.0. Un maestro contemporáneo que juega al mismo juego que la gente que le estudia. Y sí, eso es un motivo de alabanza. No sólo le juzgamos como fotógrafo, sino que además lo podemos apreciar a través de sus cualidades humanas, que sin duda las tiene. Su trabajo es, además, un trabajo muy intelectual, pero accesible. Un trabajo hecho con medios al alcance de muchos, apoyado, sobre todo, en conceptos previos que cualquiera podría elaborar si se lo propusiese. Nos muestra una manera de trabajar que podemos importar a nuestro propio trabajo. Y para finalizar, tiene el mérito de hacer de puente entre la fotografía conceptual y artística y la fotografía tradicional estilo Magnum, desde dentro del Templo.

Otro mérito inapelable: ha conseguido que hablemos de él dos semanas seguidas.

Y ahora, para no dejar este post sin una recomendación, os propongo que le echéis un vistazo al fotógrafo que ha marcado alguna de las bases de la fotografía contemporánea en los mismísimos albores: Eugene Atget. Nos son pocos los fotógrafos que lo citan como su primer maestro. Su poética y sosegada visión de la cotidianeidad del París de principios del siglo XX le hicieron famoso en su época, lo que no fue suficiente para evitarle la debacle económica al final de sus días. Walker Evans, Stephen Shore, y hasta Nadav Kander son herederos directos de su manera de ver las calles. También Atget necesita algo de contextualización, sobre todo para ver hasta qué punto su impronta ha perdurado hasta hoy, incluyendo en el trabajo de Soth, pero como lleva un siglo estando ahí, tiene mucho ganado.

Eso sí, si nos divierte y entretiene jugar a las nominaciones, la veda está abierta. El que se sienta con ánimo que tire la segunda piedra.

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Alec Soth está nominado. Tú lo puedes salvar.

Octubre 26, 2009 por spottorno

Esta semana he estado revisando algunos artículos antiguos y de paso me he dado cuenta de que, a pesar de tener a Alec Soth en mi lista de fotógrafos, no he escrito nunca nada acerca de él. Me he preguntado primero, por qué está en mi lista. Está el primero en la lista. Alec Soth está el primero en casi todas las listas de fotógrafos de muchísimos blogs. He llegado a pensar que está ahí, en parte, porque su nombre empieza por A.

Debo decir que me gustan algunas de sus fotos, pero no soy capaz de decir algo acerca de él que sea realmente único y especial. Para los que no sepan nada de Alec, les diré que es un fotógrafo del tipo artístico-enigmático tirando a soso, que, sin embargo, pertence a la prestigiosa agencia Magnum. Creo que lo que más me llama la atención de él, es el hecho de que muchos fotógrafos nacidos en los 80 y 90, lo han tomado como modelo a seguir, tanto en sus fotos como en su  muy minimalista página web. Otro día hablaré de cómo conocer a un fotógrafo por su web. Veréis que es toda una ciencia.

Como no estoy seguro de que haberse convertido en una referencia sea un argumento suficiente como para justificar un espacio en la columna de la derecha, os propongo que me deis un motivo para no quitarle de ahí el próximo domingo. Si nadie lo impide, Alec Soth pierde su plaza en este blog.

Por segunda semana consecutiva rompo esquemas. La semana pasada hablé de un español. Esta semana le busco las cosquillas a un consagrado y para colmo os pido participación.

En este mundo de reality shows, una nominación como esta, era sólo cuestión de tiempo.

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Novedades del mes: en Vitoria, hasta el 9 de Diciembre se celebra PERISCOPIO, un festival de fotoperiodismo en el que podréis ver exposiciones de Matías Costa, Emilio Morenatti, Isabel Muñoz, Viktor Drachev o la completa de World Press Photo, entre otras. Hay un premio, talleres, charlas y de todo. Periscopio se va perfilando como una cita de primera. Además en Vitoria se come de miedo.

Si, hay vida en España.

Octubre 19, 2009 por spottorno

A menudo me han preguntado si no pienso escribir nunca sobre fotógrafos españoles. Una vez escribi sobre Blank Paper, pero nunca le he dedicado un artículo a un sólo fotógrafo. ¿Es que no hay fotógrafos españoles buenos? ¿Es que nadie de los que aquí viven merece ser reseñado? No es eso. En España hay maravillosos fotógrafos, que están al mismo o mejor nivel que cualquiera de cualquier lugar. En general el fotógrafo español es mucho peor en lo que se refiere a la comunicación y visibilidad de su trabajo. Los más jóvenes ya le dedican tiempo a sus páginas webs o a sus blogs, pero los de mi quinta y los más mayores, a menudo tienen algunas dificultades con ese tema. Y me da entre pereza y rabia hablar de alguien a quien no puedes ver fácilmente.

Después de mucho cavilar, he encontrado cuál va a ser el primer fotógrafo español del que voy a a hablar. Muchos ya le conocéis, pero al que no le conozca, le sorprenderá.

Txema Salvans lleva ya unos cuantos años fotografiando España con un ojo que se pasea felizmente entre Cartier Bresson y Martin Parr, pasando por toda la tradición irónico-documental que tanto nos gusta. Es más de blanco y negro, aunque me encanta lo que tiene en color. Su habilidad para entrar en lo más íntimo de la vida de la gente real que conforma el grueso de nuestro extraño país y su persistencia en el tema, le ha llevado a tener una de las mejores colecciones de imágenes de España, en España.

Es verdad que la gente en Nigeria o Chiquitistán es muy interesante, pero ver tan de cerca a nuestros vecinos, a la gente que te cruzas cuando vas en metro, es un viaje de exotismo interior tan inquietante como divertido.

Txema Salvans es un verdadero maestro de la composición y un mago del momento mágico. Y la verdad, se lo curra mucho mucho.

Tiene una página web algo confusa, pero muy entretenida en sus historias. No olvidéis pinchar en el + para ver más fotos de cada historia. Lo vais a disfrutar y os vais a reconciliar con la fotografía española.

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Pieter Hugo lo ha vuelto a hacer.

Octubre 12, 2009 por spottorno

El increíble Pieter Hugo, después de darnos una paliza con sus Hombres Hiena, de quien ya hablamos aquí hace tiempo, vuelve a sacarse de la manga un repóquer de ases.

Cada semana veo libros y libros de fotógrafos que dan vueltas y más vueltas a temas enigmáticos e ininteligibles. Libros con unos prólogos soporíferos que no hacen más que añadir tedio al vacío de las fotos pretenciosas que a menudo los pueblan. No me preguntéis de qué libro hablo, que aquí vamos de buen rollo.

A lo que iba: Pieter Hugo ha estado haciendo una serie de retratos de actores de Nollywood, de los que hacen historia.

Punto numero uno: Pieter Hugo nos enseña lo que es Nollywood. El Hollywood de Nigeria. La tercera industria cinamatográfica del mundo, con una producción de 1000 películas al año editadas en DVDs. No dejéis de leer el texto “About these images” que hay en la parte de arriba.

Ya lo dije con el otro libro: el contenido es la llave que abre las puertas del arte. Este libro habla de algo que existe, que es importante y que desconocíamos. Eso es muy difícil. hay que tener un olfato muy especial para dar con algo así.

Punto número dos: las fotos son sencillamente maravillosas. Retratos posados de actores en localizaciones naturales y con caracterizaciones de cine. Plásticamente perfectas. Con sus luces en su sitio, con sus geometrías estudiadas, sus colores característicos y su sarcasmo poco saturado, del que tan escaso anda el mundo.

La semana pasada no cumplí, pero no negaréis que esta semana os he traido algo realmente especial.

Pieter Hugo está camino de convertirse en mi fotógrafo favorito a fuerza de desmentir a todos los que creen que la vida es aburrida o poco interesante. A fuerza de buscar la aguja en el pajar una vez detrás de otra. Esta manera de entender el trabajo fotográfico como algo que debe contar algo que interese a los demás es una perogrullada, pero muy olvidada.

Si National Geographic tuviera hoy en día la mitad de arrojo y criterio que hace décadas, dedicaría sus portadas a temas como este y no a los consabidos cazadores de águilas del Alatai, que ya no asombran ni a los niños.

Pieter Hugo lo ha vuelto a hacer y parece que va a mejor. A ver si nosotros sabemos hacerlo una vez por lo menos.

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El Sustituto.

Octubre 5, 2009 por spottorno

Hola, soy El Sustituto.

Hoy escribo yo porque el autor de este blog, por primera vez en más de un año no puede cumplir su promesa semanal de escribir un artículo que pueda despertar interés o intereses.

Carlos está fotografiando a un animal salvaje en un país extranjero y no tiene conexión a internet.

Así son los blogs. Lo que empieza siendo una afición más destinada a pensar que a comunicar, se convierte en un compromiso ineludible, que marca con mucha precisión la agenda del autor.

Pero escribir un blog no es el trabajo principal de un fotógrafo. El trabajo es el de hacer fotos, así que si hay que fotografiar a un animal salvaje, pues se va. Y todo lo demás pasa a segundo plano.

De modo que hasta que el autor de este blog esté en condiciones de subsanar su carencia, la recomendación es que tiréis del hilo de cualquiera de los muchos artículos que aquí se han publicado. De hecho Carlos no se inventa nunca nada, sólo de habla de cosas que ha encontrado por ahí, después de escarbar por la red.

Otra cosa es su opinión, que de eso, cada cual tiene la suya.

La realidad puntúa doble.

Septiembre 28, 2009 por spottorno

Estoy en un misterioso lugar, haciendo un misterioso trabajo, para un misterioso cliente. Lo que sí diré es que se trata de un trabajo publicitario. Y ese es el punto de partida de este artículo. ¿Cómo es la fotografía publicitaria hoy en día? Cómo se hacen las imágenes que pueblan, cada vez menos, las páginas de los periódicos y revistas?

Pues lo cierto es que hacer fotos es sólo una parte del proceso. Las fotos directas de la realidad son ya franca minoría, respecto a los fotomontajes y creaciones fotoilustrativas. El otro día leí que en Francia se están planteando poner un pequeño texto al pie de las fotos retocadas o simplemente montadas. Algo así como “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”. Tan lejos ha llegado la fiebre del Photoshop, que las autoridades empiezan a plantearse lo fuertes que pueden ser los efectos de creer que la publicidad es la realidad y que la realidad es una porquería que nos ha tocado vivir, mientras en Publicilandia todo es perfecto y brillante. Y si no, acordémonos de Michael Douglas en el Fast food en Un día de Furia. Qué gran momento de realismo real. Todos recuerdan también el maravilloso spot de Dove.

Pues aquí estoy, haciendo fotos para tener un montón de piezas, con las que después montaré una realidad virtual que algunos creerán auténtica. Lo cierto es que cuanto más virtuosismos de fotomontaje se producen, menos impacto tienen en la gente. A nadie le impresiona ver a un tío llevando un coche en la palma de su mano, o a una manada de jabalís, vestidos de esmóquin y volando. Todo el mundo sabe cómo se hace, así que ya no hay asombro.

 

Sin embargo sigue siendo impresionante ver una foto de una patera llegando a Canarias. Sigue produciendo escalofríos ver la cara de Charles Manson o ese vídeo en el que Hitler baila en una fiesta. Sigue emocionándonos ver a Federer llorando de impotencia, o cuando vemos gritar de alegría a alguien a quien le ha tocado un piso de Protección Oficial. Nos toca muy hondo saber que Obama es real y no una ficción.

 

Y es que la realidad puntúa doble. No toda la realidad, pero entre una realidad emocionante y una ficción emocionante, la realidad tiene un par de puntos extra porque sí. Porque creemos que podríamos ser nosotros los que estamos ahí. Sin embargo, es muy difícil sentir empatía con una creación de 3D. Aunque todo llegará. Y si no, id a ver Distrito 9. Puede que sea la excepción que desbarata casi todo lo que acabo de decir.

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Me quito el sombrero y me pongo las botas.

Septiembre 21, 2009 por spottorno

Mi relación con Simon Roberts es inexistente, pero muy persistente. Hace años, cuando me di de alta en Lightstalkers, Simon preguntaba en el foro, si alguien había estado en Shenzhen y si podía darle algún consejo. Yo, como había estado ahí no mucho tiempo antes, le di algún consejo. Luego, cuando empecé a visitar Xinjang y a interesarme por las cosas que ocurren en Asia Central y las repúblicas ex soviéticas, Simon sacó su libro Motherland sobre Rusia. Fue un referente para mi proyecto. Cuando me uní a Reportage by Getty, vi que Simon ya estaba ahí. Cuando yo estaba terminando China Western y empecé a pensar que sería muy interesante empezar un proyecto en España, hete aquí que Simon Roberts, “el adelantado”, está ya poniendo en marcha su proyecto “We English”. Simon se fue de Reportage by Getty y se unió a Gallerystock. A ver dónde ando dentro de uno o dos años.

De cualquier modo, lo que quiero es presentar el libro We English, que acaba de salir y es maravilloso. Simon ha estado varios meses viajando en una autocaravana -no se puede ser más inglés- por todo el Reino Unido con su mujer y su hija. Alguien me contó hace poco que cuando les pillaron unas inundaciones se refugiaron en un hotel. Tampoco hay que ser estricto hasta morir. Sobre todo si llevas a tu prole contigo. Ha estado fotografiando todo tipo de celebraciones y pasatiempos típicamente ingleses. Ha disparado con cámara de gran formato y ha diseñado un libro muy bonito.

Pero lo que es realmente sorprendente es la asombrosa capacidad de Simon Roberts para planificar un proyecto. Tenía una página web en la que explicaba lo que iba a hacer. Un blog en el que iba contando sus aventuras (y donde se pueden ahora ver todas las fotos, con comentarios), una buena cantidad de patrocinadores, un editor perfecto, un planning de exposiciones y charlas, y lo mejor de todo, una especie de buzón en el que cualquiera podía proponerle ideas acerca de adónde ir y qué fotografiar. De este modo el trabajo de investigación estaba medio hecho. Además, por supuesto, cada uno quería que fuese a su pueblo. Simon, a cambio, prometía una copia firmada de su libro. Todo esto, bien estructurado y presentado. Creo que si Simon Roberts se dedicara a los hidrocarburos o al textil, estría en la lista Forbes, entre los primeros puestos. Es muy listo, muy trabajador y tiene muchísimo criterio. 

Una vez más, me quito el sombrero, y me pongo las botas.

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¿A lo ancho, o a lo largo?.

Septiembre 14, 2009 por spottorno

He tardado una semana, pero finalmente he llegado a lo que podríamos llamar una reflexión sintética acerca de lo que he visto y experimentado en el festival de Perpiñán. A pesar de haberlo pasado muy bien y de haber conocido a gente muy interesante, hay un poso algo confuso en mi recuerdo de las decenas de exposiciones y proyecciones que vi. Prácticamente todas ellas son buenas. De alta calidad, buenas fotos. Casi todas las historias son de situaciones difíciles, peligrosas, o como mínimo, comprometidas. Así que, vaya por delante, máximo respeto por todos los fotógrafos.

Pero hay un asunto que llevo tiempo meditando y que estoy viendo con total claridad en estos días. Las historias de impacto, pero  liliputienses.

La historia de un hospital en India donde la gente va cuando está apunto de morir,  el ritual de momificacion de un lugar de Papúa Nueva Guinea o un reportaje sobre los 900 quirguises (clicar en Forgotten on the Roof of the World)  que viven en un poblado del Pamir. Pequeñas historias de casos concretos, fotografiadas en mucha profundidad, pero con poca envergadura, con poca contextualización. Para hacer un símil visual, diría que son historias como pozos muy hondos, de menos de un metro de boca.

Hace años se decía con insistente insistencia que un buen reportaje debía contar las dos partes de cada conflicto. Que era el deber del reportero o del fotógrafo, dar por lo menos unas pinceladas básicas de cuáles eran las circunstancias dentro de las que se desarrollaban los acontecimientos. No parece tener demasiado peso esta teoría hoy en día. Será porque la Wikipedia puede suplir ese telón de fondo, o será porque los medios de comunicación no tienen suficiente espacio en sus debilitadas páginas para publicar el número de fotos que un reportaje de envergadura necesita. Será también que los domingos no tenemos la cabeza para tesis doctorales y sí para saber cómo vive un diabético (Conectados a la vida), las aventuras del Spiderman francés o cómo es la Orquesta sinfónica de Kinshasha, (a la que en breve, supongo, veremos en un anuncio de Aquarius)

Las grandes agencias de fotos, históricamente han abordado este asunto promoviendo el trabajo en equipo. Varios fotógrafos distintos trabajando bajo un mismo paraguas amplio y cubriendo varias caras de un objeto. Los colectivos trabajan así de manera casi estándar. Con la posibilidad, en los medios interactivos, de presentar trabajos mucho más amplios, se está retomando esta buena costumbre y las grandes agencias están volviendo a promover el trabajo en equipo.

A mitad de camino entre un tocho sesudo y una incursión relámpago, están los fabulosos trabajos de Yang Yankang sobre el Tibet, el Bangladesh de Munem Wasif, El Red Journey de Nick Hannes, el Kirgizstan de William Daniels y la Georgia de George Georigiou.

Esros trabajos no cumplen tampoco con la máxima de la visión panorámica, pero por lo menos suponen una visión más en gran angular sobre los temas que tratan. Además, desde el punto de vista fotográfico, son excepcionales.

Como conclusión, llego a la reflexión de que aquel que quiera trabajar en proyectos a largo plazo y de amplio espectro, debe tener en mente, como soporte final, un libro. Y por eso existe el festival de Arles, creo. Para dar cobertura a todos esos reportajes que trascienden la noticia y nos cuentan el sustrato de la misma. En Perpiñán encontraremos casi siempre sólo la superficie de cada historia. Bien vestida, vistosa, impactante, pero que se detiene a menudo en la epidermis. Arles es más para medicina interna. Lo que no se ve, pero que conviene saber.

Y como los dos festivales están muy cerca de España, la recomendación final es que el que quiera ver buena fotografía y reflexionar acerca de cuál es aquella a la que se queire dedicar, que vaya a los dos. Es un buena manera de pasar el verano y de asomar el hocico por los recovecos de una actividad que está, como el teatro, en crisis crónica, pero que goza con una mala salud de hierro.

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De Perpiñán también vengo contento.

Septiembre 7, 2009 por spottorno

Hoy he conducido 800 kilómetros de vuelta desde Perpiñán, donde se está celebrando el 21 Visa Pour l’image, el festival de referencia de fotoperiodismo. Iba con un poco de pereza porque el año pasado fue un poco frío, a pesar de estar entre los 4 finalistas. Este año tenía un proyección y quería verla. Pero las cosas a veces salen mejor de lo que uno imagina. Me lo he pasado muy bien. Es como si hubiera vuelto a los años en que iba a los festivales de publicidad. A pesar de la crisis, todo el mundo estaba de bastante buen humor. Todo el equipo de Reportage by Getty estaba dándose mucha caña para que se produjeran buenos encuentros entre fotógrafos y editores. Por las noches, buenas proyecciones y después, como si de un ritual se tratara, todos al mismo Café de la Poste, a empaparlo todo en alcohol.

Y este año ha corrido en abundancia. Como la cosa es larga, voy a señalar a algunos fotógrafos con los que he pasado más tiempo. No diré si son los mejores o no, porque eso me da igual ahora. Están aquí porque en este momento de acuerdo de ellos. Nada más.

Álvaro Ybarra Zavala, además de ser un excpcional fotógrafo, mundialmente reconocido, es un tío muy hablador con el que he pasado la mayor parte del tiempo.

Walter Astrada, en calidad de fotógrafo multilaureado este año, ha hecho gala de la legendaria galantería argentina, exitosa con todo tipo de gente.

Masie Crow es una menuda fotógrafa americana con la que nos hemos reido mucho mucho.

Maximiliano Brown grabó mi voz a las 4 de la mañana. Impedí que hiciera vídeo, por el bien de mi reputación.

Carl Kiilsgaard es un joven talento  con proyectos muy interesantes en la cabeza.

Andy Spyra es otro joven talento que lleva mucho trabajando en Cachemira. Además va al gimnasio y tiene tatuajes.

Ed Ou tiene un trabajo sólo para estómagos fuertes.

Tuvimos conversaciones picantes con Hana Karlova. Cuando aborda a un editor le pregunta si le interesaría una historia de sexo. No os perdáis su Big Sister.

También vi a Lorena Ros y a Fernando Moleres. Estaba Eugene Richards, Kadir Van Lhouizen, Phillip Blekinsop y varios otros fotógrafos muy reconocidos en este sector de la fotografía.

También estaban los de Periscopio, un festival de fotografía de Vitoria que en poco tiempo ha conseguido atraer a bastantes grandes maestros y no pocos destacados fotógrafos. Pero de ellos hablaré cuendo vaya a verlos, a finales de Octubre.

El Visa Pour L’image es un festival tan versado hacia el fotoperiodismo que a veces echo de menos un poquito de humor, algo de ironía y muy a menudo echo de menos mayores cualidades estéticas en las fotos. A veces se tiene la sensación de estar en un entorno muy moralista e incluso puritano, por lo que hay de denuncia en casi todos los reportajes sociales. Otras veces se tiene la sensación de estar en una especie de Museo de los Horrores, con una gran selección de imágenes macabras, a veces un poco gratuitas. Pero la mayor parte del tiempo uno siente que está compartiendo mesa y conversación con gente muy, pero que muy valiente y comprometida.

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