¿Muertos? Puede, pero nos reencarnaremos.

Desde hace ya demasiados años, todos los días y a todas horas leo acerca de infinitos sinvergüenzas que víctimas de su pésima educación, se dedican a engañar a su prójimo con las peores artes que se le puedan ocurrir a uno. Cada día me sorprendo ante la aparentemente infinita cara dura de algunos seres humanos.

Procuraré no investigar si esta jauría humana se atrinchera en los despachos de los bancos, tras banderas redentoras, bajo los altares del ultramundo o sobre los ya demasiado sospechosos escaños globales y locales. Procuraré no dedicar demasiado tiempo a  saber si estos individuos son malos porque están en entornos corruptos, o si están en esos entornos porque llevaban la semilla del mal dentro de sí.

Porque ¿sabéis una cosa? A mi alrededor hay muy poco de todo esto, y si lo hay, la propia fuerza centrífuga del movimiento incómodo de mi espíritu los aleja poco a poco de mi centro de gravedad.

A mi alrededor lo que hay son personas que pedalean cuesta arriba sin más dopaje que el de sus familias y amigos. Conozco a gente que se la juega en Siria porque cree que debe hacerlo, aunque el mercado les repita tozudamente que sería mejor dejarlo estar. Conozco a majaderos que se empeñan en hacer libros desoyendo el aullido tenebroso de quien supone que ya es completamente inútil. En mi órbita hay empresarios que se bajan el sueldo con tal de no despedir a nadie de su plantilla. Gente que juega limpio, que sortea el campo minado de la austeridad con más valor que medios y con la paciencia de escuchar a los listillos de siempre. Y no es broma. Conozco a gente así.

También conozco a empleados que no saben lo que es el absentismo; conozco a gente que trabaja con sentido de la responsabilidad, con pundonor. Conozco a ilusos que se resisten a escuchar el “NO” estruendoso que cae desde las plomizas nubes que nos están tapando el sol. También conozco a gente que no se cree eso de que ya son demasiado viejos, o de que son demasiado jóvenes. Conozco a gente que hace de mástil para los miembros de su familia que las pasan canutas; a abuelos que vuelven a la carga porque se les necesita. Sé de muchos que se han ido. No se han puesto a llorar. Se han puesto a trabajar donde han podido. Ya volverán y serán bienvenidos. Como lo son también los que salen a la calle a generar el ya famoso griterío, porque aún a riesgo de sucumbir a las temidas dinámicas de masas, lo cierto es que los de la jauría no parecen escuchar otro lenguaje más sutil. Y aunque no os lo creáis, también sé de gente en puestos de poder que trabajan según códigos honorables y sin dobleces.

Cerca de mí lo que más hay son personas que trabajan aún más duro de lo que ellos mismos suponen. Gente que de algún modo está redactando día a día el cuento que sus hijos recordarán con lágrimas en los ojos.

Y como este blog va de fotografía, diré que los que estamos en este pequeño universo nos estamos comiendo nuestra buena ración de incertidumbre y tensión. A fuerza de escuchar que nuestro mundo ya no existe nos estamos convenciendo que estamos abocados a la extinción, pero como venía diciendo, yo sigo viendo cómo los fotógrafos tienen la cabeza bien dura y están apañándoselas para sobrevivir e incluso para inventar nuevas maneras de existir. No nos estamos extinguiendo. Ya nos hemos muerto, pero la buena noticia es que sospecho que nos vamos a reencarnar en algo mejor, porque llevamos acumulada una importante cantidad de buen karma.

Porque si, es verdad: aguantar esta atmósfera rancia y ahumada mientras tratamos de mantener vivas las frágiles flores que son nuestros proyectos, nuestras planes, las ideas constructivas, es muy difícil.

Nos estamos acostumbrando a caminar con la bola de hierro colgando del tobillo, pero lo importante es que seguimos caminando. Esa bola un día desaparecerá y nosotros, súbitamente aligerados, volaremos.

A todos los que estáis haciendo algo más que ladrar o mirar para otro lado, ánimo y muchas gracias.

 

14 comentarios to “¿Muertos? Puede, pero nos reencarnaremos.”

  1. Arturo Rodriguez Says:

    Carlos, me has alegrado el día

  2. spottorno Says:

    Ese era el plan, Arturo. Abrazo.

  3. sofiaoliver Says:

    Reblogged this on Sofía Oliver.

  4. Pepe Rubio Larrauri Says:

    Que artículo más emocionante Carlos!
    Me has llenado de ánimo.

  5. Jose Says:

    Pues no te has puesto lírico ni nada para empezar la semana… No es sobre fotografía, pero este es uno de los mejores comentarios que has colgado.

  6. Moni Blanco Says:

    y a mí me has alegrado la tarde!

  7. felipe Says:

    De nada! Gracias a ti también
    Un saludo

  8. Arlette Montilla (@ArletteMontilla) Says:

    Desde Venezuela, al siguiente día de la reelección de Hugo Chávez, te doy las gracias por este post. Así están las cosas. Gracias!

  9. roberamado Says:

    Reblogged this on Mi cámara, y otros animales.

  10. Nacho Canon Says:

    Don Carlos, su artículo es tan bello que aún ha hecho más méritos para salir mañana en nuestra entrada semanal de Cienojetes. Los lunes sigue siendo usted el rey del share… por ahora no contraprogramaremos. Hasta mañana.

  11. malú lópez Says:

    Hola colega
    me dedico a la fotografía desde hace 30 años y mi pareja desde hace más .. hemos ido y venido , trabajado en diferentes ciudades y países y a mí también me has alegrado hoy el día.
    Hoy compartiré tu post porque yo digo esto a menudo, a mis 52 años estoy volviendo a empezar y espero seguir haciéndolo siempre.
    Pero hace tiempo que quería agradecerte tu generosidad, cuándo enseñas tus vídeos, cuándo abres camino a los que empiezan, cuándo no te alcanza lo bueno que eres … que repartes humor, exigencia .. e información.
    Respondiendo a el comienzo de tu post, quizá si sea el medio el que corrompe a las personas y nosotros los fotógrafos trabajamos en un medio que podemos diseñar “casi” a medida, según nuestra moral y nuestras prioridades.
    Por eso encontrar gente como tú con esa ilusión y esa moral y prioridades, es tan importante !!
    Gracias a tí !!

  12. elena rosa rico Says:

    Mi más sincera gratitud, el aliento me ha llegado adentro.
    Un saludo desde la Mancha.

    Si (Rudyard Kipling)
    ——————–

    Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
    todos la pierden y te echan la culpa;
    si puedes confiar en tí mismo cuando los demás dudan de tí,
    pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;
    si puedes esperar y no cansarte de la espera,
    o siendo engañado por los que te rodean, no pagar con mentiras,
    o siendo odiado no dar cabida al odio,
    y no obstante no parecer demasiado bueno, ni hablar con demasiada sabiduria…

    Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
    si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
    si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso (desastre)
    y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
    si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho:
    tergiversada por bribones para hacer una trampa para los necios,
    o contemplar destrozadas las cosas a las que habías dedicado tu vida
    y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas…

    Si puedes hacer un hato con todos tus triunfos
    y arriesgarlo todo de una vez a una sola carta,
    y perder, y comenzar de nuevo por el principio
    y no dejar de escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;
    y si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos
    a servirte en tu camino mucho después de que hayan perdido su fuerza,
    excepto La Voluntad que les dice “!Continuad!”.

    Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud
    o caminar entre Reyes y no cambiar tu manera de ser;
    si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte,
    si todos los hombres cuentan contigo pero ninguno demasiado;
    si puedes emplear el inexorable minuto
    recorriendo una distancia que valga los sesenta segundos
    tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
    y lo que es más, serás un hombre, hijo mío.

  13. Víctor Gómez Says:

    Bien dicho, nunca hay que rendirse, y si hace falta hay que reencarnarse

  14. Ayer y hoy | Letras Tiradas Says:

    […] lo dije yo, ni Chávez, ni Capriles. Lo dijo Carlos Spottorno y tuve la dicha de leerlo esta mañana. Las casualidades no existen. Yo no conozco tanta gente como […]

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