Una reflexión triste.

Trolley Books es una de las editoriales fetiche para todos los fotógrafos de reportaje, documentales y artísticos. Cualquiera que haya querido publicar un buen libro de fotos ha barajado a Trolley como una de las opciones ideales para ver realizado su deseo.

Trolley ha publicado algunos de los mejores libros de fotografía que se han hecho nunca, claro, pero es que además en Trolley está Gigi Gianuzzi, que es uno de esos personajes realmente más grandes que la vida. Flaquito, con un aire a Frank Sinatra en sus mejores tiempos, se le puede ver siempre, en cualquier festival europeo, con los pies descalzos, su aire de italiano emboscado en Formentera, poniendo su stand él mismo, bajando cajas de libros de su vieja tartana. Porque así es el glamuroso mundo de la fotografía: tienes una de las mejores editoriales del mundo, y una preciosa oficina en Londres pero el negocio no da ni para pagar a ayudantes.

Y precisamente de eso tengo que hablar hoy.

Este post es triste. A Gigi Gianuzzi le han diagnosticado un cáncer de páncreas. El mundo de la fotografía y del arte está en estado de shock. Gigi está buscando tratamientos alternativos en una clínica alemana. La comunidad cultural que le rodea ha creado esta página web en la que se explica la situación y plantea una subasta a beneficio del propio Gigi, con el fin de poder sufragar el costoso tratamiento que necesita.

Porque debe ser que la seguridad Social italiana no es lo suficientemente buena. Ni lo suficientemente eficaz. O a lo mejor, simplemente es demasiado lenta. Seguramente ha sufrido recortes, seguramente las listas de espera son tan monstruosas como las nuestras. Lo más probable es que la seguridad social italiana esté prácticamente en bancarrota. Por eso ante una enfermedad grave Gigi, al igual que tantos otros, apremiados por el miedo al abandono institucional, se lanzan al muy costoso sistema privado, y para colmo en Alemania.

La verdad es que desconozco los detalles de la situación médica, más allá de lo que leo en la web donde lo explican, pero me turba enormemente la idea de tener que hacer colectas para ayudar a alguien que a estas alturas debería ser millonario, si el valor de su trabajo se correspondiera con el valor económico.

Esta noticia y la dramática llamada a la acción para ayudar a Gigi Gianuzzi me hacen pensar en lo precario que resulta vivir de la fotografía. Es cierto que nadie te pone una pistola en la sien para que te dediques a esto. Es cierto que los que vivimos de la fotografía somos unos privilegiados en muchos aspectos. Pero también es cierto que este es un mundo en el que no se corresponde el esfuerzo laboral con el rendimiento económico.

Sobre nuestros hoy tristes y apagados países del sur, planea la sombra de la descomposición del estado del bienestar y de las redes culturales que contra viento y marea se empeñan en mantenerse vivas. En nuestras hoy inquietantes patrias es más verdad que nunca que el arte depende del voluntarismo individual.

La buena noticia es que en nuestros hoy agitados territorios, a éstos jinetes del nuevo apocalipsis ya los conocemos bien, y aquí nunca ha faltado ni voluntad ni talento para mantener viva la llama que a algunos no les importaría ver apagada.

4 comentarios to “Una reflexión triste.”

  1. Iban Muga Says:

    Una salva de aplausos para este post… voy a echar un vistazo e igual pujamos por algo…

    Gracias, eskerrik asko

  2. OlmoGonzalez (@OlmoGonzalez) Says:

    El año pasado por estas fechas, la familia de Jason Molina, cantante de Magnolia Electric Co. y Songs: Ohia hacía un llamamiento pidiendo contribuciones para una cura de desintoxicación para Jason. http://content.magnoliaelectricco.com/post/22263259381/where-is-jason-molina
    quien estaba completamente arruinado a causa del abuso de las drogas y el alcohol. Vale, no es una enfermedad inevitable, pero no deja de ser triste comprobar como lo que comentas no es solo propio de la fotografía, da igual que hayas creado obras maestras y seas conocido en todo el mundo, al mínimo revés, tu vida se vuelve miserable.

  3. isrart Says:

    Buen ¿homenaje? No sabría como clasificarlo… pero me ha gustado lo escrito y el llamamiento.

  4. Anónimo Says:

    Una sugerencia es que intentara su atención en algún hospital público de la Argentina (desde allí escribo), ya que la atención es muy buena, más económica y sus profesionales de primera… Tengo varios amigos que se han curado atendiéndose ahí, uno de ellos incluso con un padecimiento similar al de Gigi.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: