Archive for 19/03/12

El World Press Photo Multimedia

marzo 19, 2012

Hace escasos días se han dado a conocer los premios World Press Photo Multimedia. Yo estaba expectante al respecto por varias razones. Primero por saber si me caía uno, y segundo por ver cual sería el rumbo del premio en este segundo año. Como de lo primero, nada de nada, pues toca hablar de lo segundo. El resultado me parece algo irregular, pero interesante para analizar.

Las 4 piezas ganadoras tienen en común que son de tipo lineal. Nada de interactividad, ni de infinitas capas de información. Nada de gráficos, ni animaciones, ni enlaces externos. Parece que este año ha triunfado el modelo “Dale a play y mira”. Me parece bien. Me parece que ese es el camino a marcar, si queremos que sea posible que en un futuro no muy lejano, los medios empiecen a producir piezas de unos 5 minutos, tal y como se producían o compraban los reportajes de unas 10 páginas.

Otro punto interesante es que en estos WPPM ha brillado por su ausencia la Primavera Árabe y Fukushima. ¿Significa eso que en los WPPM la actualidad es un factor en contra, o que los multimedias buenos de esos temas los vamos a ver el año que viene? Lo descubriremos dentro de un año.

Pero en este post quiero hablar de las piezas ganadoras y del jurado, porque sin conocerles ni a ellos ni sus respectivos contextos, no es posible entender nada.

De entrada, veamos el ganador: Afrikaner Blood.

Un multimedia bastante clásico en su esquema: una entrevista audio que recorre toda la pieza, y una combinación de fotos y vídeo sin muchas vueltas. Lo que hace a esta pieza merecedora de un premio es que tiene una buena historia que contar y que está contada desde la mismísima cocina. Arranca discreta, pero al cabo de un poquito, uno empieza a torcer el gesto, porque la cosa se pone muy seria, aunque de un modo casi de puntillas. ¿Es esta la mejor historia audiovisual que se ha hecho en el mundo en todo este año? No lo creo. Es posible que, como ocurre a menudo, haya sido la historia que ha acaparado el mayor consenso, pero a veces eso quiere decir que es la historia que menos reacciones extremas ha levantado entre los miembros del jurado. No es la primera vez que veo un reportaje sobre grupos ultra desde dentro, y tampoco se puede decir que haya roto ningún esquema narrativo.

Luego tenemos Half-Lifes. La historia de Chernóbil contada desde la óptica de los que vivían en la ciudad y ahora viven en otro lugar. Un tema recurrente y desde mi punto de vista, contado de un modo realmente demasiado largo. Está muy bien trabajado, sí. Magníficas entrevistas y mucha investigación. Pero no hay quien se mire esos 16 minutos en un iPad. Y el uso de la música es agotador. Uno acaba por aborrecer la melodía.

America’s Dead Sea es la historia que más me gusta. Una historia completamente inédita para mí y una narrativa muy creativa. Un uso inteligente de las imágenes de archivo y del audio. Y con la longitud perfecta: 3 minutos. Para mí no es un tercer premio, sino un primero. Bueno, eso sin saber qué otras cosas han concursado. Ya irán saliendo por ahí.

Para terminar, está Punched Out, un documental sobre la vida y muerte de un joven jugador de hockey sobre hielo cuya principal virtud era ser muy violento en la pista y cuyas peleas le provocaron un grave trauma cerebral, que acabó con él. Sí, es una buena historia porque yo no sabía que en el hockey sobre hielo la violencia estaba permitida e incluso alentada. Me quedo de piedra. Sin embargo hay algo en la figura de una narradora, en su escasa calidad fotográfica y en la longitud de esta pieza que me hace pensar que no está compitiendo en el festival adecuado.

El jurado es variopinto, pero destacan los 3 que dan la cara en la web de World Press Photo explicando su trabajo: Vincent Laforet, apóstol de la 5D Mark II desde antes de que saliera. Un gurú del nuevo audiovisual que ha evolucionado de ser un buen fotógrafo a ser un excelente videógrafo. Explica en su entrevista que él no estaba de acuerdo con Half-Lifes. Se nota que la odia, aunque se muerde la lengua muy educadamente.

Poul Madsen, el 50% de Bombay Flying Club, la productora de referencia para mí en estos momentos, hace un análisis muy interesante en su entrevista. Tampoco está de más leer en el blog de BFC su experiencia como jurado. A los que les interesa los web-docs, les interesa lo que Poul tiene que decir.

Jessica Dimmock, que se hizo muy conocida por su libro The Ninth Floor aparece como una experta, haciendo justicia al poco conocido hecho de que el audiovisual correspondiente era muchísimo mejor que el libro.

De las 3 entrevistas, que os animo mucho a ver, subrayo 2 preguntas importantes:

Vincent Laforet apunta que en el mundo audiovisual de los web-docs, el autor tiene que saber cómo va a ser la pieza de antemano. Que no vale hacer lo que salga y luego darle forma. Yo estoy de acuerdo con esta aseveración, pero sé de buena tinta que algunos fotoperiodistas consideran la idea de tener una idea preconcebida de sus reportajes como un anatema, contrario a la ortodoxia que exige investigar sin tener ideas predeterminadas ni fines ya marcados. Me gustaría saber qué opináis.

Poul Madsen dice algo muy muy importante: ¿es realmente necesario seguir metiendo fotos en estas piezas? Hace tiempo que me lo pregunto. Quizás estamos aún usando las fotos fijas en los webdocs sólo por inercia. Volvamos a ver Afrikan Blood y veamos si las fotos no son poco más que fotogramas congelados. Este es un debate del que vamos a seguir hablando, porque abre una caja de Pandora de las buenas. La pregunta de si al final va a resultar que las fotos son una cosa y los vídeos otra, y que no hay que mezclarlos sólo porque se pueda, es una pregunta de las que no apetece hacerse, porque son como la psicoterapia: a lo mejor no nos gusta lo que descubrimos.

 

Anuncios

A %d blogueros les gusta esto: