La parábola de Colón y su misión.

Hoy toca historia. Pero de la del colegio.

Colón se embarcó por primera vez a los 14 años. Navegó durante años a lugares por entonces tan remotos como Guinea, Inglaterra e incluso Groenlandia. Durante unos años se dedicó a hacer libros de estampas. Se casó, siguió navegando y empezó a fantasear con “la gran idea”, lo que le llevó a cartearse con el astrónomo Toscanelli, gracias a cuyo apoyo pudo proponerle al rey de Portugal, Alfonso V, que le patrocinase la expedición con la que esperaba encontrar la ruta occidental que le llevaría a Oriente. Alfonso V no le prestó atención. Su sucesor, Juan II sí lo hizo, pero envió a sus propios marinos sin avisar al genovés, en un intento fallido de robarle la idea. Colón viajó a Génova y a Venecia donde también buscó patrocinadores, pero tampoco allí encontró a nadie que le hiciera caso. Desposeído ya de bienes y con un hijo de 10 años, fue a dar con sus huesos al convento franciscano de Sta. María de la Rábida, donde se hospedó durante meses. Contó sus planes a los monjes, quienes estuvieron bastante avispados y le consiguieron una carta de recomendación para el confesor de la reina Isabel de Castilla. Tal confesor tampoco prestó atención a los planes de Colón, quien volvió a ejercer de estampero durante algunos años. Finalmente consiguió que el arzobispo de Toledo le consiguiera una audiencia con los reyes de España. El Concilio de Sabios que asesoraban a los reyes volvieron a desestimar la idea y por poco no le acusan de hereje. El hermano de Colón viajó a Inglaterra, cuyo rey, Enrique VII también hizo caso omiso de los planes del marino. De nuevo lo intentó con Fernando el Católico, pero no le atendió hasta que acabó su reconquista en 1492.

Desde que concibiera su ambiciosa empresa, Colón tardó 18 años en conseguir un patrocinador. Tenía 56 años y había pasado por todo tipo de desilusiones y humillaciones. Cuando finalmente Isabel la Católica decidió que el intrépido marino podía convertir a España en el imperio que finalmente acabó siendo, el ya resabiado Colón no aceptó el dinero sin rechistar. El viejo negociante impuso una serie de fortísimas condiciones, conocidas como las Capitulaciones de Santa Fe. Consiguió muchas concesiones inauditas para alguien que negociara con los mismísimos Reyes Católicos. Pero es que a esas alturas, para Colón era todo o nada.

Y ¿por qué cuento todo esto? Porque creo que puede servir de parábola ilustrativa de cómo son las cosas en la fotografía documental de hoy en día. Llevar a cabo un proyecto no es nada difícil. Lo difícil es primero, tener una buena idea por la que pelear y luego, pelear por ella. Insistir, no desfallecer, ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo. No sentirse nunca demasiado viejo. No creer que ya no merece la pena. No dejarse vencer por la humillación de las negativas, arriesgar. Apuntar a lo más alto y esperar al momento adecuado. Cuando estemos en disposición de llevar a cabo nuestro plan,  si hemos sido serios y honestos, estaremos en situación de imponer condiciones a nuestro patrocinador, sea éste una revista, una institución, una empresa o una ONG. Y si no nos las aceptan, no recoger limosnas.

Para Colón los 2 meses de travesía oceánica fueron pan comido comparado con lo que pasó para poder zarpar con 3 barcos pertrechados. Después de 18 años curtiéndose con los desdenes de los poderosos, y siendo ya un anciano, cumplió con lo que más que un sueño podría calificarse de misión. Para nosotros también es necesario encontrar una misión. No lanzarse al primer proyecto que se nos cruze. Los proyectos hay que cumplirlos, por eso sólo merece la pena empezar aquellos por los que estamos dispuestos a luchar hasta las últimas consecuencias.

8 comentarios to “La parábola de Colón y su misión.”

  1. artedemierda Says:

    Olé!!! Fantástica historia :) Gracias!!!

  2. Javier Says:

    Interesantísimo y muy inspirador. Gracias por la vuelta al cole.

  3. carlos de la calle Says:

    hola carlos, ¿te sientes como Colón?¿tienes algún proyecto que te esté costando tanto sacar adelante? Saludos a Susan y al baby

  4. sottoacqua Says:

    Gracias por el artículo, ayuda a seguir adelante, ¡con lo difícil que es a veces!

  5. El proyecto de Colón. « Siéntate y observa… Says:

    […] proyecto de Colón. Éste es un artículo que publicó hace unos días Spottrno en su blog. A los que estéis un poco desesperanzados con […]

  6. Luis Belmonte Says:

    Creo que tu lección de historia es complemento perfecto para una conversación que tuve hace unos días con unos estudiantes de fotoperiodismo. Les venía a decir que desde mi punto de vista, acometer un proyecto es como una buena carrera de fondo; si cuando llegas al final no estás reventado es que no lo has dado todo.

  7. mariateresamartin Says:

    Mejor explicación imposible. Mil gracias¡

  8. danisals Says:

    Muy inspirador. Muchas gracias

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