El fútbol termina la Transición.

España ganó el mundial. Ya era hora. Ya era hora de romper el tenebroso techo de cristal que nos impedía llegar más allá de cuartos. Finalmente los españoles que hoy tienen entre 20 y 30 años han superado los miedos heredados del retraso histórico español que comenzó después de Carlos III, profundizó con la guerra de Cuba y acabó de hundirse con los 40 años de dictadura.

Se acabó la España acomplejada, la España que no habla inglés y la de “como en casa, en ningún sitio”. Empieza una era en la que los futbolistas españoles, uniéndose a otros fabulosos deportistas como Gasol, Alonso y Nadal, se presentan ante el mundo con la cabeza bien alta y seguros de sus capacidades. Lejos del derrotismo y del miedo al coco.

Y esto me hace pensar en cómo va el mundo de la fotografía. España ha dado un sólo ganador de la Foto del Año en el World Press Photo, si se me permite la analogía. Manuel Pérez Barriopedro fue, en 1981, el ganador de este gran reconocimiento, con la foto del infausto Tejero protagonizando el epílogo de un mal sueño que había acabado unos años antes.

Manuel Pérez Barriopedro trabajaba para la agencia EFE en aquella época. Yo le conocí en Amsterdam hace unos años, cuando fuimos a la reunión de ganadores de WPP, en el 50 aniversario del certámen. Manuel me contó que en aquella época los fotógrafos no eran dueños de sus fotos. Nunca ha podido sacarle ni un euro a la imagen que dio la vuelta al mundo en 1981. Pertenece al archivo de EFE y punto.

España ganó, a través de Barriopedro, un gran premio, con una foto cuyo sujeto era su propio drama. Entonces no había fotógrafos españoles trabajando por el mundo, o si los había, no se hacían notar demasiado.

Hoy las cosas no son así. Los jóvenes ya viajan con asiduidad, hablan idiomas, participan de blogs y certámenes internacionales. Los españoles ya no están encerrados en la arena española; están jugando en todos los campos posibles y por eso mismo, creo que es posible y deseable que los jóvenes fotógrafos empiecen a ocuparse de temas universales, que empiecen a creer que pueden ser ellos los que creen la noticia. Que sean ellos los que marquen la agenda. Que empiecen a destapar grandes historias, que ganen concursos, que publiquen libros, que escriban blogs, que den conferencias y expresen su opinión.

La victoria del equipo de del Bosque, me atrevo a decir, que marca el verdadero fin de la Transición. Y es así porque ya la gente, el público, no siente complejo por enfundarse una bandera española. Y no lo sienten porque simplemente les traen sin cuidado los atavismos viejunos que han emponzoñado incluso a los de mi generación. A los chavales, nacionalismos a parte, les importa muy poco lo que pueda significar la rojigualda para algunos. Les importa el fútbol, la fiesta y la competición.

A los fotógrafos espero que les pase lo mismo. Masats no está en Magnum porque su generación estuvo al margen del mundo. García Rodero está casi como compensación obligatoria, aunque haya bastantes más fotógrafos españoles que lo merezcan. Los que hoy están empezando puede que entren en Magnum, o puede que les importe un cuerno. Lo importante es que fotografíen más allá de sus fronteras y que se midan con el resto del mundo y no sólo con sus vecinos. Pueden y creo que deben.

El miércoles 14 Manuel Pérez Barriopedro y yo daremos una charla aquí.

10 comentarios to “El fútbol termina la Transición.”

  1. nacho Says:

    Muy bueno.

  2. “El fútbol termina la Transición.” Spottorno « PUNTO DE VISTA Says:

    […] “El fútbol termina la Transición.” […]

  3. Javier Says:

    Hola Carlos. Muy interesante, como siempre.

    Me gustaría puntualizar algo: las fotos hechas por encargo de una agencia incluyen, por definición, los derechos de reproducción. “En aquella época”, como bien dices, y ahora.

    Esa es al menos mi experiencia con mis clientes (entre ellos, la propia agencia EFE). Supongo que en situaciones excepcionales habrá quien haya negociado otras condiciones.

  4. riquiricardo Says:

    cristobal hara va por el segundo libro con steidl haciendo fotos “en la puerta de su casa”. eso de que la solución pasa por hacer fotos en la india me parece un chiste sueco: falta trabajo, mucho trabajo para que un fotógrafo tenga algo que aportar. Creo que todo es cuestión de deslomarse apasionadamente en chamberí o en fuenla o, si se trata de ser elegante, en gijón.

    viva el verano

  5. spottorno Says:

    Bueno, Riquiricardo, yo no digo que haya que hacer las fotos obligatoriamente en la India. Lo que digo es que hay que enseñarlas hasta en la India.
    viva el verano, si.

    Javier, ¿pero el fotógrafo de cable pierde todo derecho sobre sus fotos? Imaginaba que sería algo así como la custodia compartida. ¿Tú estás conforme con ese sistema? ¿Si hicieras una foto absolutamente excepcional y única, la entregarías aún sabiendo que pierdes derechos sobre ella?

  6. JG Says:

    No estoy muy seguro de que el fotógrafo empleado pierda todo derecho sobre sus fotos. Recuerdo vagamente algún pleito, por ejemplo con el archivo de Ya y de alguna otra empresa, en el que un juez sentenció otra cosa. Aunque desde luego es lo que piensan las empresas. Tambien recuerdo una sentencia reciente en el ambito laboral que condenaba a El Mundo a considerar asalariados con todos sus derechos a unos fotógrafos a los que habia obligado a hacerse autónomos, pero esa es otra historia.

    Y recuerdo tambien el caso de Victor Mora, asalariado de Bruguera en la cracion de Capitán Trueno y creo que ha conseguido recuperar parte de los derechos y zafarse de su abusivo contrato…

    ¿Algún abogado entre el público?

  7. Javier Says:

    JG, es diferente. Cuando se trabaja para revistas sí se mantienen los derechos. Las revistas no pagan por “ser dueñas” de las fotos, sino por reproducirlas una vez. Con los diarios ocurre lo mismo.

    (Insisto en que al menos ésta es mi experiencia como independiente… supongo que cuando los fotógrafos están contratados la cosa se complica)

  8. Nacho Says:

    ME ABURRO CON LO DE LOS DERECHOS.

  9. JG Says:

    Javier, no es asi. Entiendo que el fotógrafo asalariado conserva todos los derechos morales sobre su obra, con lo que puede decidir como y donde se publica, ademas se considera que el negativo es de su propiedad y que el empresario con el que tiene una relacion laboral solo puede usarlas en su actividad habitual, no cederlas a terceros o realizar explotaciones ajenas. No recuerdo con detalle la sentencia sobre el YA (empiezo a dudar incluso de que no afectara a otro archivo) pero lo que dijo el juez es que el comprador se llevaba los soportes, pero no los derechos de explotación.

    Los freelance ceden los derechos para un uso concreto y mantienen los demas. Lo de las agencias me hace dudar, pero en cualquier caso no afecta a sus derechos morales, que los sigue teniendo. Y eso se traduce necesariamente en derechos económicos. Por ejemplo si alguien quiere una foto de Barriopedro para decorar su casa, EFE no puede venderla sin su permiso. Hay bastante jurisprudencia.

    Nacho: desde luego es mas aburrido el tema derechos que hacer fotos, pero es de lo que viven los fotografos. No de hacer fotos, sino de explotar los derechos conexos.

  10. Perla del Turia Says:

    Muy interesante… La verdad es que la Roja ha desempolvado muchos complejos clásicos españoles. Esperemos que esos “atavismos viejunos” no vuelvan cuando pase el entusiasmo colectivo…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: