¿De dónde salen los proyectos?

Un ingeniero con ataques de pánico. El segundo en su familia en tener educación secundaria. Un tipo que deja su trabajo en la Standard Oil gracias a nada menos que tres becas Guggenheim, con las que se dedica 2 años a fotografiar a gente dentro de sus casas. No es fácil meterse en casa de la gente, sobre todo si eres un tipo retraído, con muchas dificultades para relacionarte con la gente. Divorcio, separación de su propio hijo, deja su casa, vive en una furgoneta. Deja  su trabajo después de 21 años. Otro trabajo, otros 8 años y luego el despido de nuevo. El sueño de ser fotógrafo o profesor de fotografía, incumplido por no saber mantener la boca cerrada. Por protestar, por morder la mano que te da de comer. Marginalizado, ignorado por los oficiales y los no oficiales. A finales de los 80 mete todas sus fotos en cajas, dentro de un almacén  y abandona definitivamente la fotografía. Un día este hombre responde a un anuncio de un periódico y conoce a su mujer, con la que empieza una nueva vida dedicada a la consultoría para aquellos que sufren abusos laborales. Lo que hoy llamamos mobbing. Porque todo esto es la vida de alguien nacido en los años 30 y cuya sorprendente página web explica muy bien a lo que se dedica.

Después de su experiencia con las becas Guggenheim, Chauncey publica “Interior America” con la Fundación Aperture. A pesar de que esta circunstancia se puede considerar un éxito, a él le parece un fracaso en cuanto que todos los que intervinieron en la producción de este libro lo hicieron mal y sin tener en cuanta la verdadera intención de su autor.

Así que cuando ve que se va haciendo mayor decide que es hora o de destruir sus negativos para no seguir pagando su almacenaje o de donarlos a alguna institución que se comprometa a cumplir una serie de condiciones durísimas incluso para alguien que fuera muy conocido, que no es su caso. Finalmente en la Bancroft Library de la universidad de Berkeley aceptan sus férreas exigencias y por fin, con la ayuda de Steidl, publican “Protest Photographs”. Un libro de retratos de gente en sus casas. Casas normales, de gente trabajadora, con muebles y decoraciones básicas. Casas pequeñas, gente cansada, gente triste y sombría. Muchísimas fotos de gente que refleja el horror de la rutina, del trabajo alienante y la casa que apenas reconforta. Fotos de protesta. Fotos que nos recuerdan que trabajar para que unos señores accionistas tomen el sol en Florida, mientras los empleados de sus empresas subsidiarias, a miles de kilómetros, erosionan cada uno de sus días hacia un final de simple desvanecimiento no es lo que debería ser. Es muy frecuente, pero no es ni justo ni normal.

Este libro me ha hecho reafirmarme en la idea de que lo único que tiene sentido hacer es o bien los encargos profesionales, o bien aquello por lo que uno se siente realmente afectado. Que los proyectos o salen de dentro de verdad, o mejor que no sean. Este libro me ha dado muchas ganas de profundizar en un proyecto que estoy tímidamente empezando. Me temo que me afecta de verdad, así que tengo que decidir si me pongo a ello o no. Y no es una decisión fácil, porque podría llevarme años. Cuando lo decida del todo ya diré algo.

8 comentarios to “¿De dónde salen los proyectos?”

  1. juan valbuena Says:

    Yo iría un poco más allá: la fotografía será un proyecto personal o no será nada.

    LÁNZATE A LA PISCINA! NO HAY AGUA, PERO ESO NO ES LO IMPORTANTE

  2. Antonio Muñoz De Mesa Says:

    Hace pocos días un amigo me dijo que las personas felices se dedican profesionalmente a lo segundo que más les gusta en la vida y que dejan su verdadera pasión, lo que de verdad les gusta, como un “hobby”. Es por eso que muchos proyectos fotográficos llegan a conmovernos, porque son visiones no contaminadas de espíritus independientes. Como “Protest Photographs”.

  3. Alberto Lizaralde Says:

    Tienes toda la razón. Por eso, como escuché el fin de semana pasado, no hay fotos buenas o malas. Sino sinceras o no sinceras.

    Y esa sinceridad emana del fotógrafo.

  4. Camino Laguillo Says:

    Que animados estamos los alumnos de Mr. Petersen!
    También creo que hay fotos sinceras o no sinceras, pero ¿por que no llevar al terreno personal algo que en principio no nos afecta ni emociona tanto?. Es solo cuestión de trabajar y trabajar hasta que lo haces tuyo y empiezas a notar que da igual a lo que hagas fotos, si te encuentras en ellas ya son sinceras ¿no?… selfportraits! como decía Anders…
    Bueno, creo que no me estoy explicando, pero es que todo todo lo que me rodea me afecta.
    Antonio, creo que no te he entendido, ¿los espíritus independientes contaminan?

  5. ella Says:

    “… porque son visiones de espíritus independientes no contaminadas” Así lo entiendo. Camino, has entendido “contaminadas POR espíritus independientes”.

  6. larraz Says:

    Henry Miller en un prólogo de un libro de Kerouac: creedme, no hay nada limpio, nada prometedor , nada saludable en esta época de prodigios. Nada excepto seguir contando lo que pasa.

  7. José Says:

    Buena historia

    buena información en general

    saludos

  8. JG Says:

    grrrrr…. esta vez me lo has pisado! Me impresionó tanto el trabajo que me dejó atascado dándole vueltas. Muy sugerente.

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