¿Sirven para algo las escuelas de fotografía?

English version is after spanish text.

Tomás López (y esto es todo lo que sé de él) me escribe un mail en el que me cuenta que después de 6 años educándose a sí mismo en fotografía, está un poco perdido.

Cito:

“Ahora estoy perdido…..hay tantas maneras de contar una historia, tantas maneras diferentes que me gustan….que ahora no se como contar mis historias. Creo que he perdido la inocencia de la ignorancia y ademas me he dado cuenta de que no se por donde empezar un trabajo. Hay veces que pienso que necesito apuntarme a una de las escuelas que haya aquí (BlankPaper o Lens) y aprender ese proceso.”

Es decir, en realidad no se pregunta si hay que estudiar fotografía. Se pregunta si necesita matricularse en una escuela de fotografía. Y es una muy buena pregunta, porque es un tema que no tiene una respuesta sencilla.

O quizás sí.

Para aprender a hacer fotos, para descubrir cuál es tu lenguaje, para saber qué han hecho los demás antes que tú y poder enfrentarse a la fotografía con conocimiento de causa, acudir a una escuela es absolutamente prescindible. Hay miles de fotógrafos maravillosos, entre los que se cuentan los más clásicos y afamados, que nunca fueron a una escuela de fotografía. Si lo que quieres es aprender, no hay nada, nada en el mundo, comparable a salir a la calle y hacer fotos. Gástate lo que te cuesta una matrícula en comprar una cámara, viajar y conocerte a tí mismo como persona y como fotógrafo. Sal de tu zona de confort, ponte a prueba, experimenta y date el lujo de hacerlo sin ánimo de lucro. Es imposible que al cabo de varios años no hayas conseguido encontrar tu lenguage. Haz retratos, paisajes, ve a zonas de conflicto, a lugares pacíficos y atractivos; alquila un estudio, juega con la luz, imprime tus fotos y autoedítate. Lee blogs, lee libros, biografías, sigue grupos de Facebook, sigue a fotógrafos reconocidos en Twitter, y si aún no tienes bastante, dedícale unas semanas a ver los 2.000 vídeos imprescindibles del canal de Vimeo DEVELOP. Si haces todo esto, ya estarás haciendo muchísimo más de lo que hicieron Cartier Bresson, Salgado o Helmut Newton.

Pero sólo hasta ahí.

Porque la verdad es que si lo que quieres es ser fotógrafo, vivir de ello y que todo ocurra en un plazo de tiempo razonable, entonces sí que debes meterte en una escuela.

La fotografía ya no es como en la época de Bresson, Salgado ni Newton. La fotografía como carrera es hoy por hoy súmamente sofisticada, y ya no basta la autodidáctica. Y no basta porque en la fotografía de hoy, el hecho de hacer fotos en sí es una pequeñísima parte de lo que debes saber. Hoy ya no basta ser buen fotógrafo. Hay cientos de miles de personas que saben hacer fotos. Siempre habrá uno con mejor ojo, más valiente, con más cultura, con más dinero, o con más amigos que tú. Y siempre habrá uno que tenga todo eso y algo más.

En la época de los Gigantes de la fotografía no había escuelas. Bueno, sí las había, pero no era como hoy. La gente aprendía siendo ayudante, meritorio, y picando mucha piedra. Pero en esa época no había millones de fotógrafos. En esa época, y hasta hace bien poco, si dominabas la técnica, ya eras fotógrafo. La cancha era mucho más grande y había muchos menos jugadores.

Pero ahora esto es la selva. Ya no hay cancha. Hoy se entremezcla la fotografía y el vídeo; el periodismo y el arte, la publicidad y el entretenimiento. La ficción con la realidad. Hoy están prácticamente derribadas las barreras y el famoso crossmedia ya no es noticia; es lo que hay.

Así que visto lo visto, yo diría que sí. Que es bueno asistir a una escuela. En las escuelas y talleres lo que vas a hacer es acelerar el tiempo de aprendizaje. Si la escuela es buena, vas a ahorrarte mucho tiempo y muchas penalidades. En una escuela vas a poder probarlo todo en poco tiempo. Te van a ayudar a conocer quién eres tú y quién es quién en la industria. A qué festival tienes que ir, según qué estás buscando. Vas a poder despejar dudas relativas a cómo son las cosas en realidad. Dudas que antes no había a quién preguntárselas, cosas que antes tardabas años en conocer.

Vas a poder mirar libros que de otro modo no conocerías, o que te costarían todo tu dinero. Vas a tener la ocasión de ver de cerca a profesionales en activo, que te van a contar sus experiencias, y eso es probablemente lo más útil. Poder preguntar clara y directamente las cosas, ver de qué pie cojea ese fotógrafo al que siempre has admirado. La primera vez que asistí a un taller fue a uno de Alex Webb. Al final del taller el hombre puso sobre la mesa su libro “Under a grudging sun”. Lo vedía por 20 euros. Yo me dije: “este hombre es el director de Magnum Nueva York y vende sus libros él mismo?”. Eso me empezó a dar una dimensión de lo que realmente significa ser fotógrafo documental. Nada que ver con la idealización del fotógrafo millonario y lleno de groupies. Nada que ver con los fotógrafos de moda y publicidad, que (antes sí) ganaban mucha pasta.

También estuve en uno de Nadav Kander, en el que comprendí que el hoy multicelebrado Premio Pictet y autor de “The Yangtse River” sufría un cierto complejo por no se reconocido como artista y sí como un exitoso y millonario fotógrafo de publicidad.

A eso me refiero. En las escuelas, si son buenas, te van a ayudar a ver la trastienda. Para lo bueno y para lo malo. Vas a ver más rápido lo que vale un peine, vas a medirte con compañeros día a día y vas a desmitificar mitos. En una escuela, si es buena, te van a ayudar a desmenuzar, comprender y digerir el atribulado mundo de la fotografía actual. Te van a explicar que ni el 10% de los alumnos van a vivir de lo que están estudiando. Te van a poner en evidencia frente a ti mismo y frente a tus compañeros, porque de eso se trata: de ponerse en evidencia, de sacar a la luz las fuerzas y debilidades, y eso, tú solito normalmente no vas a hacerlo con tanta crueldad.

ARE PHOTOGRAPHY SCHOOLS REALLY USEFUL? 

This text is the answer to a young photographer who asked me wether it is a good idea to go to photography school or not.

To learn how to take pictures, to discover your own language, to know what others have done before you and be able to face the photograph knowingly, going to a school is absolutely expendable. There are thousands of wonderful photographers, among which include the most classic and famous, who never went to a photography school. If you want to learn, there is nothing, nothing in the world, comparable to go out and take pictures. Spend what it costs to buy a camera, travel and know yourself as a person and as a photographer.

Get out of your comfort zone, challenge yourself, and experience yourself the luxury of doing personal work. It is impossible that after several years you will have not managed to find your language. Make portraits, landscapes, go to conflict zones, peaceful and attractive places, rent a studio, play with light, print your photos and self publish. Read blogs, read books, biographies, follow Facebook groups, known photographers on Twitter, and if you do not have enough, spend a few weeks to see the essential 2000 videos on the Vimeo channel DEVELOP. If you do so, you’ll be doing much more than Cartier Bresson, Salgado or Helmut Newton did.

But that’s about how far you can go on your own.

Because if you really want to be a photographer and make a living out of it in a reasonable time, then you should enroll a school.

Photography is not anymore like it was in the times of Bresson, Salgado or Newton. Photography today is a very sophisticated carreer, and being a self-taught person is no longer enough. It is not enough because the act of taking pictures itself is just the smallest part of what you must do. Today is not enough to be a good photographer. There will always be someone else with a better eye, more guts, more knowledge, more money or more friends than you do. There will always be someone else with all these things and even something more.

Back in the times of the photography Giants there weren’t any schools. Sure, there were some, but not like the ones today. People used to learn working as an assistant, an apprentice; sweating it out. But in that time there weren’t millions of photographers. Until quite recently if you mastered the techniques, that was enough to make you a photographer. The playing field was bigger and there were less players.

But now, it’s wild. There’s no playing field. Today photography mixes with video; journalism with art, advertising with entertainment. Fiction with reality. There’s no boundaries, and the famous crossmedia is no news anymore.

Given all these things, I would say yes, It is good to go to a school. In schools and workshops, you are accelerating your learning time. If the school is good, you will be saving time and pain. You will try many things in a very short time. They should help you to know yourself and who’s who in the industry. Which festival you should go according to what you are looking for. They should solve your doubts on how things are in real life. Questions you didn’t have who to ask, before. Things that used to take years before you got to know them.

You’ll have the chance to see books you otherwise wouldn’t even know or couldn’t afford. You’ll have the chance to be close to professionals currently working, who will tell you their experiences; and that is the most useful thing about a school. You’ll have the chance to ask them your questions clearly and directly.

You’ll get to know inside out those photographers you admire the most.

The first time I went to a workshop, it was with Alex Webb. By the end of the workshop, the man put his book “Under a grudging sun” over the table. He was selling it for 20 euros. I said to myself : “this man is the of Magnum NY Director and here he is, selling his own books”. That gave me the real dimension of what it means to be a documentary photographer. Nothing even close to the ideal image of a millionaire with plenty of groupies. Nothing similar to those fashion and advertising photographers that used to make lots of money.

I also was once at a Nadav Kander’s workshop. Today he is a very celebrated artist photographer. He was awarded a Pictet Award, but  back in that time I think he was still suffering a certain complex for not being recognized as an artist but as a successful and rich advertising photographer.

That’s what I mean. In schools, if they are good, they are going to help you to see the back room. For better or worst. You are going to check quickly what is worth. You are going to measure with colleagues day by day and demystify the myths.

In a school, if it is good, they are going to help you to shred, understand and digest the distressed world of photography today. They are going to show you that not even 10% of students are going to make a living out of what they are studying.

They are going to expose you to yourself and to of the others, because that is what it’s all about: expose yourself, allowing the strengths and weaknesses to get out, and that is something that are not going to do in such a hard way, if you are on your own.

;

;

;

;

About these ads

12 comentarios to “¿Sirven para algo las escuelas de fotografía?”

  1. JORDI ESCANDELL Says:

    Yo creo por mi experiencia como freelance durante más de 10 años, que lo primero que cita este artículo ( andar solo ) siempre te dará algo único. Por lo tanto me parece indispensable. Es cierto que en una escuela se aprende más rápido, yo también lo recomiendo, pero cuidado en no caer en un molde, y tener en cuenta que andar solo es indispensable. Al menos para mí la fotografía es cierta soledad..

    Es cierto que esta disciplina evoluciona muy rápido y que se ramifica complicándose, etc… pero también disponemos de tecnología y software cada día más al alcance de niños. Hay cosas hoy más fáciles que antaño..

    Nuestro final pudieron haberlo encontrado hace tiempo periodistas y escritores..? Puede que el misterio no sea como contar. Eso es simple técnica y estilo.. últimamente pienso que la clave es conocer y tener una relación única con un tema. Relacionar la fotografía con nuestro mundo personal y global, más allá de sentimientos y estética y una visión ordinaria sobre los mismos temas. Puede que para ser especial e interesante con nuestras imágenes no haya que estudiar solo fotografía sino… también meteorología… ;)

  2. Carles Mitjà Says:

    Me parece una excelente reflexión. Quizá añadiría que una escuela, sobre todo si es universitaria, te permite también conocer campos de aplicación de la Fotografía que no por ser menos conocidos dejan de ser interesantes tanto para el desarrollo personal como para plantearse una forma de ganarse la vida.

    Por otra parte y a través de mis veinte años de experiencia docente, puedo decir que cada vez más hay alumnos que “creen” que una escuela les va a convertir en fotógrafos. En el mejor de los casos y al margen de las disciplinas exclusivamente técnicas, una buena escuela puede y debería ayudar a desarrollar y encaminar el potencial del alumno. También algunas escuelas deberían dejar de ser negocios a través de los cuales los alumnos salen de ellas con un magnífico porfolio bajo el brazo que creen haber hecho ellos mismos.

  3. Alejandro Maestre Says:

    No tengo mucho más que añadir a este artículo y a los comentarios. Pero si me gustaría decir que una escuela, por muy importante que sea en nuestra formación como fotógrafos, no puede sustituir la búsqueda continua que todo fotógrafo debe realizar a lo largo de su vida. El esfuerzo que hacemos por aprender debe de ser una constante en nuestra vida. Las técnicas y herramientas cambian, la profesión se adapta a las nuevas necesidades del mercado y las formas de mirar a través del objetivo son casi infinitas.

    PD. Y ya que tengo la ocasión provecho para felicitarte por tu bitácora.

  4. manuel Says:

    Desde que comence a estudiar fotografia hace veintitantos años lo unico que se ,es que no se nada ,todavia ando buscando mi estilo, y no dejo de estudiar y aprender .En la actualidad viene un fiera que no tiene ni idea ,hace un taller con otro que tampoco la tiene y ala a comerse el mundo., el batacazo total ,pero quitan trabajo ,por otro lado como son tan sumamente malos , los que tenemos un poquito de nivelseguimos palante. Por lo tanto si al conocimiento ,si a la preparacion y como no puede ser de otra manera ,si a las escuelas

  5. picturesontherun Says:

    Llevo preguntándome años eso mismo… y aún no me he decidido… Primero quizás, buscarme a mí mismo, que últimamente no me encuentro…

  6. vatelechuza Says:

    Gracias por el articulo que me ha dado a reflexionar….. Contrariamente a la pintura, pienso que la fotografía se puede desarrollar sin una ‘escuela’ determinada. Estamos en una época en que todo tiene que ser “rápido” en la obtención del resultado.Con los millones de cámaras instantáneas, en que lo que no es de tu agrado simplemente haces “delete” el ensayo y error puede acomodarse al ritmo de cada uno. Lógicamente que para ejercer la profesión de fotógrafo, la cosa es diferente! Pero para el resto de nosotros en que es un pasatiempo avanzado, las escuelas crean falsas ilusiones de llegar al “ojo fotográfico” con reglas y modelos de “POV” … Bueno, en suma, personalmente prefiero seguir mi camino de búsqueda e irme descubriendo a través del uso de mi mirada y de la capacidad de mis cámaras para captar lo que observo. Gracias!

  7. Fernando García Says:

    Interesantísima reflexión. Desde mi perspectiva de fotógrafo amateur, no podías haberlo expresado mejor. En mi caso me has despejado unas cuantas dudas al respecto del método autodidacta y el aprendizaje en escuelas, muchas gracias.

  8. Joan Planas Says:

    Muy cierto! Un amigo que antes era ingeniero decidió dedicarse a la fotografía, y para comprobar si podía ser fotógrafo dio la vuelta al mundo, como me dijo él, si después de un año dedicado solo a hacer fotografías por el mundo no conseguía hacer buenas fotos entonces es que no sirve para ello, y le funcionó, toda la aventura la publicó en este blog: http://www.ignacioizquierdo.com/blog/

    Desde entonces también hace cursos para aprender otras técnicas mas complejas, como aprender a usar gelatinas, luces, etc.

    Pensando si esto sería aplicable al mundo del vídeo, hacer un curso de cine sería imprescindible, creo que es un lenguaje mucho más complejo, hacer cine sin conocimientos sería como intentar escribir un libro sin saber escribir.

    Por cierto, triste es que en la escuela haya la asignatura de música como obligatoria y ninguna de visual, con razón en youtube hay mucho analfabeto visual.

    Escribiendo este comentario he recordado que escribí sobre el tema: http://joanplanas.com/2009/02/26/aprender-el-lenguaje-audiovisual-no-es-ser-profesional/

  9. Víctor Says:

    Como tú dices, una de las ventajas de asistir a una escuela es la reducción del tiempo de aprendizaje. Sin embargo, uno de los mayores inconvenientes es una tendencia a la uniformidad y la homogeneidad en la mirada. Todos conocemos cierta escuela cuyos alumnos parecen cortados todos por el mismo patrón, con proyectos de corte documental que, a grandes rasgos, consisten en buscar un colectivo peculiar, cuanto más al extrarradio mejor, y hacer fotos, con flashazos incluidos, a sus miembros y su entorno utilizando una estética deliberadamente feísta.

  10. Mauro Riberas Says:

    Totalmente de acuerdo con tus comentarios. Las escuelas creo que son necesarias. Y de acuerdo con los comentarios de Víctor. Actualmente hay tendencia a “imponer” un estilo de fotografía y de hacer clones, y eso también es responsabilidad de una buena escuela, ayudar a descubrir en cada uno su propia fotografía, sea la que sea, aunque no esté “de moda”. El tema da mucho para hablar sobre las escuelas de fotografía.
    La única sospecha que me despierta el artículo es que hables de “…. En una escuela, si es buena…” y curiosamente de las que muestras , una es la Escuela de referencia en España -EFTI- otra el IED y las otras dos son en las que tu tienes o has tenido relación profesional. Lo mismo hay que investigar más. Gracias por el artículo.

  11. spottorno Says:

    Querido Mauro Riberas,

    no hay mucho que investigar. No es un secreto que he dado talleres en Lens, Blank Paper, Efti, Phacto, el master de ABC y otros lugares. No hay nada que ocultar, porque efectivamente, yo sólo doy talleres en las escuelas que me invitan a ello y me parecen buenas. No me ha gustado la insinuación de que hay un interés espúrio en mi blog.

  12. Mauro Riberas Says:

    Hola Carlos:
    En cuanto a la investigación, me refería a hacer una investigación más a fondo de la profusión de escuelas que hay en España y a la calidad de los contenidos que se ofrecen y mensajes que transmiten. Esa limitación a las Escuelas en la que has impartido o impartes Talleres fue lo que me despertó un momento de sospecha, que no fue con intención de ofender; Insisto, es un tema que da para mucho debate y estudio; igual me animo y lo hago. Gracias de nuevo Carlos.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.551 seguidores

%d personas les gusta esto: