Archive for 31 mayo 2010

Ojo de Pez ya molaba. Y Ahora más aún.

mayo 31, 2010

Dentro de muy poco tiempo se celebrará en Barcelona OjodePez Photo Meeting. Promete ser una buena reunión de algunos de los mejores autores de foto documental que se han dado en España. Quizás la mejor. Y no, no lo digo porque entre los ponentes vayáis a encontrar a un humilde servidor. Lo digo porque realmente la lista de participantes es muy llamativa. La Fábrica y OjodePez han conseguido juntar a mucha gente interesante. Ya sé que nadie se sorprenderá de encontrar a Christian Caujolle, pero disfrutaremos sin duda con los trabajos de Alexander Gronsky, Naomi Harris, Valeri Nistratov o Donald Weber. Entre los españoles, Aitor Lara y Txema Salvans, cada uno en su mundo. Tendremos la oportunidad de ver en directo a Mónica Lozano, quien con su blog Cien Ojos ha aportado más a la fotografía española que 4 exposiciones de García Alix juntas. Miraros bien el programa porque es denso y apetitoso, como un brownie con helado de vainilla. Y sí, también es un poco caro, las cosas como son.

Que en España haya gente con ánimo y capacidad para montar estos saraos es indicativo de que no estamos tan mal como suelo creer. Frente al traje brillante  del algo pequeñito, el espontáneo de la berretina, frente a los delirios futboleros de los que ya han ganado el mundial, frente al ambiente bronco de los 3 poderes santísimos del Estado y frente al olor a colchoneta apolillada que ya empieza a salir del trastero, doy la bienvenida a lo que promete ser un oasis de fotógrafos gafapasta y Olympus en bandolera. Una orgía de pà amb tomaquet, camina-no corras y reconciliación transmonegrina. Amén.

Poniendo escaleras.

mayo 24, 2010

Digan lo que digan, los fotógrafos compiten. Si hay un encargo en el aire, a menudo hay más de un fotógrafo que se quiere llevar el gato al agua. Algo así como las licitaciones de obras de los ayuntamientos. También en este campo hay tramas Gürtel y “amiguitos del alma”.
Pero también se compite cuando no hay encargo. Se compite por los premios; ¿quién no quiere un World Press, una beca Eugene Smith, o aunque sea un triste premio del ferrocarril? Se compite por las portadas, por el número de páginas en una revista, se compite por que los fotógrafos conocidos te saluden como si fueran tus amigos íntimos… Se compite, sí. Desgraciadamente, se compite.

Es un horror, todos lo sabemos. A nadie le gusta competir. A mí, desde luego, me horripila. Es una sensación cansadísima y humillante. Es como pedir prestado. Pelear por obtener el favor del público es algo que corroe el alma. No le sienta nada bien a la creatividad, alimenta la planta ponzoñosa de la envidia. Competir saca lo peor de nosotros; hace aflorar el miedo y nos lleva a medir científicamente qué porcentaje de atrevimiento y qué porcentaje de prudencia tenemos que introducir en nuestro trabajo. Nos hace pensar en la fotografía de una manera que en nada se parece a lo que nos llevó a ella.

Así que yo procuro no competir. Procuro evitar la comparación. Hago todo lo que puedo por quedar fuera de la competición. Quizás no en los encargos comerciales, pero sí que intento quedarme fuera del concurso en mi trabajo personal. Es la única manera de sentirme seguro. Esto no significa que no me presente a concursos, lo que significa es que sólo me presento cuando siento que no compito. Cuando siento que no tengo competencia, si se me permite la presunción. No importa si la cosa sale bien o mal. Lo que importa es que yo debo estar seguro de lo que presento. No me atrevería a presentar algo incompleto, o conscientemente aproximado.

He llegado a la conclusión de que la única manera de no competir es abordar proyectos que no se hayan hecho antes. Nada menos. Si nadie lo ha hecho, no hay con quién comparar. Si nadie lo ha intentado, tú eres el que abre la senda. Los demás suben luego, del mismo modo que todos transitamos por las sendas que los demás han abierto antes. Los que vengan luego, quizás lo hagan mejor en el futuro, pero la escalera la pusiste tú. Eso te da una paz interior a prueba de bombas.

Pero ¿es posible hacer algo que no haya hecho alguien antes? No del todo, pero sí parcialmente. Quizás escojas un tema no abordado, aunque lo hagas de una manera convencional. Quizás escojas un tema convencional, pero lo hagas de una manera muy novedosa. Quizás seas el primero en introducir un elemento determinado. En cualquier caso, lo que parece claro es que a lo largo de una vida, es muy difícil tener muchas buenas ideas. Es muy difícil poner una sola escalera. No digamos poner más de una. Yo creo que si llego a los 80 y he puesto más de 4 escaleras, podré morirme tranquilo.

De momento creo haber puesto una escalerita. He tardado cerca de 20 años de intentos, pruebas, rodeos y frustraciones. Pero ahí están mis peldaños. Espero tener la buena suerte de dar con otra buena idea pronto y de tardar menos en llevarla a cabo.


Empieza la temporada fotográfica.

mayo 17, 2010

Este fin de semana he estado tanto en Madrid Foto como en ECO. En los dos sitios he disfrutado y en los dos he tenido la oportunidad de reflexionar algo acerca de la fotografia.

ECO tenía una gran exposición en la antigua fábrica de Tabacalera. Un sitio bastante destartalado, sombrío, frío y desconchado. El lugar perfecto para ver fotos acerca de la degradación del medio ambiente, que era el tema central de la exposición. Cada colectivo tenía su propio espacio y cada cual lo utilizó de manera distinta. Me gustó mucho lo que vi nada más entrar, unas fotos del colectivo CIA de FOTO, de Brasil sobre la lluvia en Brasil. Tiene un puntito Lorca di Corcia, pero en más moderno. es que ya han pasado unos añitos de lo de las calles de Manhattan. El colectivo peruano VERSUS tiene un trabajo muy interesante sobre una especie de de manicomio en mitad de la selva, en el que lo más probable es que los locos se vuelva cada día más locos. Perdonadme si no uso términos más políticamente correctos, pero este finde estoy un poco nihilista. Bueno, en general todo estaba bien. Casi al 100% foto en color, alguna cosa abominable, pero no diré cual. Blank Paper y Nophoto coincidieron en presentar proyectos de alto contenido conceptual. Blank Paper presentó un montaje en el que se presentaba un coche imaginario, usando el lenguaje habitual de la publicidad de coches para hacer una reflexión acerca del poder del deseo que los automóviles despiertan en casi todos nosotros. Nophoto puso a un grupo de ciclistas a pedalear por la ciudad más contaminada de China. La parte fotográfica del proyecto estaba relegada a un papel casi vehicular, válgame la gracia.

No pude ir a ninguna de las charlas y debates que se celebraron, así que no tengo toda la información, pero veo claramente que casi todos los trabajos tenían una marcada tendencia hacia el mundo del arte. Había abundancia de multimedias proyectados en las desconchadas parecdes, con músicas sombrías o ruidos monótonos sonando y generando un ambiente no apto para bebés, como pudo comprobar mi pequeño Pablo.

Aunque parezca que hago ironías, yo diría que lo que vi en ECO me gustó más que la mayoría de lo que he visto en Madrid Foto, que es una especie spin off de Arco, dedicado exclusivamente a la fotografía. Por supuesto que hay, en sus paredes, buenas obras de grandes y pequeños maestros. Pero sigue sorprendiéndome la afición de algunos por la interpolación, por llevar sus magros megapixels a dimensiones que no les corresponden. También me sorprende la cantidad de foto de arquitectura casi diría que decorativa. Antiguamente los fotógrafos de arquitectura se sentían algo acomplejados porque su trabajo se consideraba tedioso y fácil. Hoy la representación de edificios vive un momento dorado. ¿Durará?

En general vi Pocos puntos rojos, pero una foto de Bleda y Rosa tenía nada menos que 4.

Mi amiga S. de J. me presentó a Donna Ferrato y estuvimos charlando un rato. Me gustó. Me pareció una mujer natural y atractiva. A mi mujer también le cayó bien. Estuvimos comentando un libro de edición limitada a 20 que acaba de sacar con La Oficina, una editorial de arte muy nuevecita y que tiene una pinta excepcional. Donna me enseñó cada una de las fotos del libro y me iba comentando cosas de los momentos en los que tomó las fotos, la mayoría bastante antiguas. Un momento muy interesante. También vi, en el mismo stand, un libro de Ricky Davila. Esos libros de 50 copias firmadas y numeradas, en ediciones muy cortas y con precios altos para ser libros, pero bajos para ser colecciones de fotos, me gustan mucho. Me parece un magnífico producto a mitad de camino entre la pieza artística y la producción editorial. Cuestan alrededor de los 2.000€ Pero creo que los valen.

En Madrid Foto se presentó el libro Apocalipsis, de Álvaro Ybarra Zavala, que tenía una gran exposición con stand propio, patrocinado por El Corte Inglés. Una buena expo para un buen libro. Periodismo puro, con pocas concesiones al asunto del arte. Después de la inauguración fuimos a cenar y a tomar algo. Una buena manera de terminar un fin de semana fotográfico madrileño.

Y abrocháos el cinturón, que ahora empieza Photo España!

Post extraordinario: lamento lo de Garzón.

mayo 14, 2010

Por primera vez en la historia de este blog, escribo a mitad de semana. También, por primera vez, voy a hablar de algo que no tiene que ver con fotografía.

La suspensión de Garzón me entristece mucho. Estoy seguro de que su suspensión está argumentada y se ajusta a derecho. Estoy seguro de que Garzón se ha creado demasiados enemigos por su peculiar manera de trabajar. Pero de lo que estoy completamente seguro es de que el espectáculo partidista de su linchamiento profesional es un grave error que no va a beneficiar a España en absoluto.

Cazadores y recolectores.

mayo 10, 2010

Hace tiempo que una idea me ronda la cabeza. En realidad existen dos maneras básicas de conseguir un trabajo decente en fotografía documental. Creo que casi cualquier trabajo fotográfico puede someterse a esta categorización rudimentaria. Hagamos la prueba.

Las dos maneras básicas de enfrentarse a la fotografía documeto-periodística-ensayísitica son:

1- encuentro una situación excepcional y la fotografío de manera natural y cotidiana. Fotografía recolectora.

2- estoy en una situación natural y cotidiana y la fotografío de manera excepcional. Fotografía cazadora.

Ya sé que a primera vista el cazador debería ser el de las aventuras y el recolector el intelectual, pero creo que en el fondo la cosa es justo al revés.

Para poner dos ejemplos históricos como punto de partida, creo que valdrán los dos protomaestros del ssiglo XX: Robert Capa como representante primigenio de los recolectores y Cartier Bresson como representante adelantado de los cazadores.

Porque la verdad, ya que uno se ha metido en una batalla, o está escalando el Annapurna, o ha encontrado a una tribu amazónica desconocida, qué necesidad hay de afinar el ojo. Hagas lo que hagas, la cosa va a ser un exitazo. El mérito en este caso, consiste en ser capaz de llegar al lugar de las fotos. Sólamente hay que estirar la mano y recolectar los frutos.

Sin embargo, si lo que haces es pasear por la V avenida, por un canal de Venecia o por una urbanización abandonada de tu barrio, más vale que agudices el ingenio y le saques punta a las cosas. Tienes que estar bastante alerta para encontrar y atrapar presas camufladas en la normalidad. El mérito en este caso, consiste en ver lo que a los demás se les escapa. El espectador, cuando ve fotos de cosas que conoce, pero que le descubren nuevas dimensiones de lo cotidiano, también es muy agradecido.

Pero ¿existe algún subgénero? Pues claro: primero el más frecuente, el de los que fotografían situaciones cotidianas de manera cotidiana. Ahí metemos a casi todos los Fotógrafos Perfectos.

Y luego el exclusivísimo club de los que van al fin del mundo y son capaces de verlo con la mirada aguda de alguien que piensa y le da una vuelta a las cosas. En realidad (y ahí me voy a retratar) me parece que Cartier Bresson pertence a este último grupo, porque sus reportajes de la URSS de los años 50, si bien representan un mundo cotidiano, no dejan de ser fotos hechas al otro lado del Telón de Acero, cuando éste todavía no estaba oxidado. No estaba tan claro que fueras a volver tan tranquilo a tu casa.

Hagamos la prueba: ¿qué tipo de fotógrafo es Paul Graham? ¿y Stefanie Sinclair, James Nachtwey, Paolo Pellegrin, Simon Norfolk?

¿Y yo? ¿y tú? Has pensado en cuál es la manera de hacer de tus fotógrafos favoritos? ¿Cazan o recolectan?

Jueguete nuevo, nuevas dimensiones.

mayo 2, 2010

Por primera vez estoy trabajando en un proyecto multimedia en toda regla. Estoy haciendo fotos, claro, como siempre. Pero también estoy grabando pedacitos cortos de vídeo. Trocitos que servirán de transiciones en el discurrir narrativo de la pieza final. Y lo mejor: llevo una grabadora de audio que me está sorprendiendo. Me he encontrado ya varias veces grabando sonidos con tanto interés, que debo recordar que tengo que hacer fotos. Porque ese es mi principal cometido. ¿O no?

Estamos de acuerdo en que el futuro de las revistas pasa por el Ipad o cualquier cosa que se le parezca. Yo lo veo completamente claro. En Magnum lo tuvieron completamente claro en 2004 cuando fundaron Magnum in Motion.

Ahora voy por el mundo con más juguetes en la bolsa. Y ya se sabe, los juguetes nuevos parecen siempre más divertidos. La grabadora que compré en B&H me la recomendó W.A. Es más grande de lo que imaginaba. Es como una pistola de rayos paralizantes. Es genial. Graba todos los sonidos que normalmente se nos escapan. Hay una dimensión en el sonido maravillosa. No es que fuera algo que desconociera, porque yo he rodado algunos spots y estoy familiarizado con la grabación profesional de sonido, pero nunca había sido yo el que lo hacía. Es más difícil de lo que parece, porque como se graba todo, es que se graba t-o-d-o. No se puede ni tocar el aparato mientras graba, porque cada movimiento de la mano saldrá reflejado. Hay que ajustar el nivel de entrada al entorno para que no se sature el sonido; hay que ajustar los micros para que graben en una dirección concreta o el sonido ambiente. Hay que aprender cosas nuevas. Bien!!

Yo no sé qué voy a hacer con todo esto, porque estoy haciendo tanto material que me voya avolver loco para editarlo, pero estoy decidido a que la apisonadora de la obsolescencia tecnológica tarde todavía una década en darme la puntilla, así que me estoy lanzando a la piscina, como he hecho toda la vida. Lo único que temo es que me vaya a gustar mucho ponerme a editar y a montar todo esto y que vuelva a mi natural propensión a trabajar hasta la madrugada. Además tengo mucho software que aprender. Lo que faltaba.

Apple y Adobe están a la gresca por la tecnología que va a soportar los contenidos del próximo futuro. Me ha afectado, es como cuando una pareja amiga se pelea: ¿de qué lado te pones? En cualquier caso, así son las cosas; el pastel del multimedia es tan grande que no hay alianzas que valgan. El que se lleve el gato al agua nos llevará de la nariz por mucho tiempo. No deja de ser curioso que hace años la pelea era NIkon – Canon. Eso ya pasó a la historia. Suena pueril y ridículo. Ahora la clave está en la distribución más que en la producción. Porque de hecho, la cámara con la que disparas (dentro de un mismo rango) no tiene casi ningun efecto sobre el resultado final. Sin embargo el soporte para el que haces tu pieza sí que determina qué tecnología vas a usar y en consecuencia también algunos aspectos estéticos.

Hoy, además de escribir con retraso, voy y escribo un post tecnológico. Perdonadme, pero en estos días esto es lo que me está dando vueltas por la cabeza.

Para que no se diga que no hay recomendaciones, ahí van 3:

1 Un multimedia aburridísimo: cómo no hacer un multimedia.

2 Un multimedia que me gusta bastante.

3 Un multimedia casi perfecto. Quizás demasiado video.


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